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domingo, 27 de marzo de 2011

La Disquería


Ayer fui al circo, al circo Raluy. Fui con mi pequeño rockero y disfruté como nunca de los espectáculos. Uno, el de la pista circular de madera, otro, mi hijo demostrando sus emociones, riendo, gritando o abriendo la boca asombrado.

Había estado en el circo Raluy una vez hace ya bastantes años en mi reencuentro en edad adulta con los payasos, los equilibristas y los malabares imposibles. Nos olvidamos del circo, cuando nos hacemos mayores ya no nos lleva nadie hasta que un buen día veo la carpa y los carromatos vintage de este pequeño y precioso circo. Me encantó, aluciné con las actuaciones desde la primera fila, tan cerca que escuchaba los resoplidos de esfuerzo del tipo que mantenía en su frente un armario ropero. Estaba tan cerca que podía observar en los rostros de los artistas la ilusión, el entusiasmo, no sé porque me recordaban las caras de los héroes de los comic de marvel que tanto había leído. Si porque eso son, personajes de comic, o de un libro de aventuras. Por eso se visten así, esos trajes brillantes y ajustados, por eso pueden dar un salto mortal o caminar por un alambre incluso con los ojos vendados. Por eso mi nena no tenía miedo cuando salió a la arena y aquel héroe golpeaba su látigo de cuero a su alrededor.

Recuerdo que me gustó tanto que me prometí volver de vez en cuando aunque no me llevara ya nadie.

Al tiempo fui y esta vez nos acompañaba Diego. Aún era pequeño pero no se movió del asiento y sus grandes ojos brillaban de emoción. Esta vez era un gran circo, con animales y una carpa enorme. Volví a observar esas caras, los rostros del circo y su felicidad al despedirse juntos del público asistente. Además ese día el que pisó el ruedo fui yo. Me tomó de la mano el payaso, di un salto y en ese instante me convertí en artista. Creo que lo flipé. Me creí payaso pues no sé si es normal o no pero no tenía ni una pizca de nervios, estaba tan tranquilo que me olvidé del público que llenaba semejante carpa. El payaso uno flipo conmigo y hasta le hizo un gesto al payaso dos porque improvisé, jaja que gilipollas, no me sentía invitado, yo había nacido para esto, soy un payaso e hice honor a este hecho. No volví a la realidad, no salí del comic, del libro de aventuras hasta que empecé a caminar hacía mi asiento y vi la sonrisa de mi chica y los grandes ojos de Diego.

Como os decía ayer volví al Raluy y esta vez con más ganas y con los ojos más abiertos. Quería ver más allá del escenario y que mejor que este circo tan especial. Visto desde fuera los carromatos del siglo diecinueve en formación circular e iluminados por pequeñas lamparitas te hacen pensar que en ellos viajan la mujer barbuda, el hombre serpiente y el hombre más fuerte del mundo. Después te atiende en la puerta la señorita que más tarde hace el pino en una silla y dobla su espalda como superboomer. A la izquierda un carromato sirve de bar y otro esconde un órgano increíble y esa música característica del circo que tanto me gusta. Dentro, la acomodadora es la que acompaña al malabarista luego y las chicas que venden juegos de luces para los peques al rato están subidas en una rueda a 5 metros de altura…Tengo los ojos muy abiertos y toda la función vuelvo a ver las caras radiantes de los artistas. Veo una familia y en todos los sentidos. Todos se preocupan de todos, todos realizan esa pirueta imposible y todos vigilan por si va a caer y poder agarrar a tiempo. Veo al abuelo que ya no salta pero sujeta la columna de hombres, entre los que esta su hijo. La nieta sale luego montada en un triciclo. La pareja de ángeles que vuelan sobre nuestras cabezas se aman realmente y viven en viaje de novios interminable en esta caravana de fantasía. El final fue inigualable. Fue tan bonito que creo que valdría la pena acudir sólo a ver ese momento tan conmovedor. Tras la fiesta de despedida, los saludos y la alegría de todos los artistas en pista se apagaron las luces. Toda despedida tiene ese componente melancólico y a la vez esconde esa brizna de ilusión por un reencuentro. A mí ese momento me golpeo duro, quizás porque venía con los ojos muy abiertos, o por mi exagerada fantasía.

Durante la función me había llamado la atención un payaso. La pintura de su cara no ocultaba los cien años que llevaba haciendo reír, ni su caminar oxidado. Su vida había sido el circo. Cuando las luces se apagaron salió acompañado del dueño del circo y maestro de ceremonias. Juntos, iluminados por el foco frontal en la oscura pista, se abrazaron de forma que eran una persona y cada uno aportaba un brazo al pequeño acordeón. Empezaron a tocar una triste melodía y yo no dejaba de pensar en ese viejo payaso, en como su rostro actuando o no? reflejaba esa tristeza. No dejaba de pensar en que ese viejo payaso había vivido toda su vida en el circo, en que su familia estaba allí y si claro pensé en el día en el que deje de salir al escenario y en cómo será esa primera vez sin él, su ausencia cuando suene ese triste acordeón.

Tema

El tema de esta semana es fruto de la casualidad. Hace un tiempo mi cuñado el Wonder me paso un grupo, Krakovia. Me gustó de primeras pero al ver videos en directo me quedé flipando. En esa banda había una chica, una Pin- up: Vinila Von Bismark. Había perdido la pista pero hace no mucho leo en una revista que Vinila se ha único a una banda de Rockabilly en plan muy Punk; punkabilly. En seguida pensé que tenía que escuchar a Vinila and the Lucky Dados, leí que habían tomado cosas del circo, que apostaban por la vieja música las raíces del rock, por su estilo vintage y el burlesque de Vinila como los carromatos y el mismo circo Raluy.



jueves, 17 de febrero de 2011

La Disqueria


Mi primer trabajo “serio”, con contrato, consistía en preparar pedidos para una cadena de supermercados,trabajaba las noches de viernes, domingo y lunes como refuerzo en el turno de noche. Aun hoy tiendo a ordenar el carro de la compra gracias a mi experiencia en este asunto. Llevaba un vehículo, mezcla de traspaleta y toro, con dos largas guías en las que entraban tres carros o dos palets. Eso hacía, iba a toda leche por los pasillos del almacén cargando y ordenando las cajas de los productos en los carros o palets.
Todos rezábamos porque nos tocaran las partes del pedido jugosas, la leche, los aceites, conservas, es decir los productos cuyas cajas eran todas iguales y por ello más fáciles de ordenar. Treinta de Pascual, treinta Puleva, treinta Asturiana y toma ya, te ganabas la prima de productividad.
Siempre recordaré mi primer día. Subí al autobús de empresa y empecé a pensar que coño hacía allí, yo era inocente!!! Si como en las películas de cárceles que el protagonista es buen tío y lo meten allí con todo tipo de maleantes y personajes variopintos. Éramos cinco imberbes, cinco pardillos estudiantes caminando por el pasillo de un bus de homicidas, de desequilibrados. Como en las películas pensé en que no debía agacharme a por el jabón si se me caía en las duchas.
En las primeras filas estaba aquel tipo cuadrado de los tatuajes moreno y curtido. Jamás hablaba, jamás supe su nombre, solo te miraba serio y te acojonaba.
También estaba un tipo al que apodamos Don Pimpón, como el de barrio sésamo. Era grande. Don Pinpón agarraba las cajas de lejía que pesaban un huevo con los brazos extendidos y los dejaba arriba del todo, que bestia, cerraba las puertas pesadas de metal de los andenes como si fueran las de un coche.
Como siempre, en toda película de maleantes, hay un chuleta, un tipo de flequillo alto y delgado, con pintas de ligón, era un clon de Carlos el Yoyas.
Todos eran una calaña, si si, jaja, no te puedes fiar de ninguno. Siempre hay uno que parece bueno, un tío culto y educado y te sorprende que sea el más peligroso, un asesino en cadena. Ese era el peruano, Hablaba y hablaba, sus expresiones y su rico vocabulario me servían para copiarle respuestas ingeniosas.
Atrás, en la ultima fila justo encima de la escalera de bajada se sentaba el loco, le llamaban Murdok por la serie del equipo A. Realmente no se sentaba, estaba de pie y agarraba el asiento que tenía delante a modo de volante y conducía chillando todo el viaje, estaba loco de remate en serio.
Vale, lo reconozco, soy un paranoico. Los que me conocéis ya sabéis que mi imaginación es imparable y que empiezo a soltar chorradas y gilipolleces. En seguida me puse un apodo, el Drogas y uno para cada amiguete pardillo. Debíamos llamarnos así ente nosotros para hacernos respetar en este peligroso trabajo. Me pegaba el mote pues siempre me han pedido sustancias espirituosas en los bares y debe ser porque tengo cara de camello o ago así.
La verdad, no me relacione mucho con la gente en esos 6 meses, el peruano y poco más. Eso si, el loco, el loco siempre me sorprendía cuando me lo encontraba por algún pasillo chocándose contra las cajas, gritando sin razón o apareciendo por sorpresa en cualquier momento.
Para amenizarnos el trabajo sonaba toda la puta noche los 40 principales o algo similar. Era una tortura eso de que a las horas justas sonaba el numero uno. Siete veces por noche y durante tres días a escuchar el temita de los huevos. Pues bien, una noche Murdok debió pensar lo mismo. Era la tercera o cuarta vez que sonaba aquel día cuando el loco saco toda la rabia acumulada en su incomprensible mundo, solo, en aquel pasillo que olía a almacén y apoyado en una cajas de lejía grito con todas sus fuerzas: que mierda de canción!
Tema
La canción que para el loco era una mierda para mi era la mejor de la noche. Fue una época en la que el rock sonaba en las radio formulas y muchas bandas tomaron protagonismo arrastradas por el bum del grunge. Que tiempos aquellos…
La canción era Give it away de los Red hot chili peppers y anda que no la he bailoteado veces sobre suelos de calimocho y serrín. Como siempre digo el loco tendría sus gustos y no tendría ni idea quien eran esos chillones. El no sabía que estaban sonando unos locos como el, unos tíos que aparecen en fotos y como única prenda un calcetín que no está puesto precisamente en el pie. Un día aparecen con unas crestas punk,o el pelo rapado formando una espiral, o teñidos de rubio platino. En una foto cuelgan de los pies como murciélagos o salen a tocar con unos pequeños lanzallamas en sus cabezas a modo de velas. Flea se mueve como un chaman poseído y mueve sus dedos a la velocidad de la luz por las cuerdas de su bajo. Kiedis boxea rapeando y su voz va del metal al funki. Chad parece un oso tras la batería y por momentos parece el más cuerdo del tinglado. Del que falta, de Frusciante, parece que esté flipado, parece que sea un romántico enamorado, un pringado y resulta que es el arma secreta y resulta que cuando empieza a tocar te das cuenta que estás ante el mejor guitarrista de los tiempos modernos.
Al final no meto Give it away porque prefiero que veáis lo que es una superbanda, lo que es juntar estos bestias en una intro acojonante, una batalla de filigranas en la cual para ser vencedor debes llamarte Jhon Frusciante, que crack.

sábado, 29 de enero de 2011

La Disquería


Cuantas disputas he tenido con mis amigos fumadores que ahora estáis tan cabreados por la reciente prohibición. Ya no podéis llenar mis pulmones de sustancias cancerigenas ni irritar mis ojos con vuestro humo. Llego a casa y mi camiseta sigue oliendo a mi colonia favorita y me levanto a la mañana siguiente y mis fosas nasales no están llenas de partículas retenidas por mis vellosidades nasales.

Fumar es una gilipollez, es algo que no puedo comprender. Uno puede tomar una sustancia espirituosa y sentir algo agradable, pasar un buen rato ateniéndose a las consecuencias que eso puede acarrear a su salud. Fumar es distinto, es una estafa ya que no se fuma para buscar ese bienestar sino para combatir el malestar de su falta, su dependencia física y mental,

Un fumador entra a un bar, pide su cortado y su cuerpo ha aprendido, sus células se dan codazos, es la hora del cigarro. Un buen día el cortado no trae la dosis de nicotina y sin darte cuenta las órdenes de tu cerebro te llevan a tomarte el cortado en la calle a 3 grados bajo cero. Te cabreas hasta con el camarero que no tiene culpa de nada, juras a Dios y te cagas en la prohibición. Eso sí, no te paras ni en segundo a pensar que no aguantas ni 10 minutos y tienes que salir a joderte de frío por culpa de tu dosis de humo apestoso. No puedes faltar a tu cita con la rutina, eso que te hace sentirte mejor, la sinergia del fumador. Todo el mundo está contra ti, los políticos, los no fumadores son unos intolerantes, el que no quiera fumar que no entre al bar, que hagan bares para fumadores, los coches también echan humo…

Fumadores, entre ellos muchos colegas míos, fumadores todos que a MI me llamáis intolerante o no podéis entenderme. Vamos a ver quién es el intolerante.

Salgo de mi casa, entro al ascensor recién levantado y un vecino ya se ha fumado su NECESARIO cigarrito desayuno, desayuno que comparte amablemente conmigo.

La mayoría hacéis igual, cigarro que termináis al suelo que va, y si llega el autobús ni os da tiempo a apagarlo, Lo de la playa ya es el colmo, la arena es un cenicero y alguno deja colillas encendidas para que mis hijos descalzos ensayen sus dotes de faquir.

En cuanto a lo de bares para fumadores y para no fumadores. Eso es una bromita o tenéis una jeta que os la pisáis ya que sencillamente nadie montaría un bar para no fumadores. La razón es obvia, cerraría en cuatro días pero por culpa nuestra, de los no fumadores que acabaríamos cediendo una vez más. Esto que acabo de decir parece una tontería pero esa es la verdadera razón de que no tengan éxito los bares para no fumadores. Los no fumadores somos y hemos sido siempre los sufridores, los que aguantamos. Y si nos hubiéramos negado? Y si yo les hubiera dicho a mis colegas, paso de entrar aquí que está lleno de humo, vamos a ese bar que no fuma nadie… Las bandas de amigos se harían por fumadores y por no fumadores? No, simplemente los no fumadores acabaríamos por ceder o tendríamos que buscar nuevas amistades no fumadoras, que egoístas sois amigos fumadores.

No tenéis donde agarraros y entonces vienen los argumentos que ya tardabais en soltar. Lo típico: “de algo hay que morir”, esa frasecita que años más tarde nadie repite en la planta de respiratorio de cualquier hospital del mundo atestada de recientes exfumadores que de algo van a morir, si. Claro, no es bastante con la contaminación, el trabajo, la mala alimentación, los miles de virus y bichos cabrones que nos amenazan, es mejor tomarte una pequeña dosis de veneno cada día, eso no falla. Aun así, cada uno es libre de matarse como quiera y donde quiera. Tú puedes conducir a 300 Kilómetros por hora por una autopista arriesgando tu vida. Tienes razón, quizás ni te choques aunque estés aumentando la probabilidad claro. Es posible que pierdas el control, es posible que sólo caigas tú y es posible que te lleves por delante algún inocente y pasivo fumador. Cosas como no molesta tanto, los coches también contaminan también son comunes. Que no molesta…eso es muy subjetivo. A mí me molesta más un cigarro que un tío se tire un pedo. A ti, amigo fumador que te molesta más? que me fume un cigarro delante de ti o que cada vez que estornude lo haga directamente tu cara, sientas mi salva en tu rostro, imagines como respiras mis posibles virus o incluso te salte algún tropezón de calamar bravo. Y si mientras tomamos algo voy haciendo una hilera de mocos verdes en la barra, te molesta? Amigo fumador que te molesta más, que salgas a la calle, al aire libre y halla miles de coches o que entres al garaje de tu casa y haya 100 con el motor encendido, que es peor para tu salud?

Para terminar se de lo que hablo pues he sido fumador pasivo media vida. Primero como hijo sufridor me he fumado unas cuantas cajetillas de 1X2. No sé si servía para algo ver la televisión con un cojín en la nariz pero al menos hacía sentir mi malestar a mí ya exfumadora (afortunadamente), madre. Años más tarde fumé de todo ya que tuve la suerte de juntarme con una cuadrilla de colegas fumadores empedernidos, Toda reunión era un circulo de colegas bajo un hongo nuclear de humo de tabaco, yo debía ser como un extractor de humo pues todos eran chimeneas y yo el único que respiraba.

Los tiempos han cambiado para mejor. En mi casa, ahora es mi casa, no se fuma. La mayoría de mis amigos han dejado de fumar y los que restan se sienten acorralados. En los sitios públicos no se puede fumar, puedo cenar sin humos en un restaurante o tomarme un bocata y una cerveza en un bar en un ambiente respirable.

Ah! Y se me olvidaba; mi adorable y fumador vecino ha debido mudarse. Ahora tengo uno que se tira pedos,

Tema

Ya tocaba un tema es español y además ya tenía pensado pinchar a esta u otras bandas similares. La canción no es de ellos pero he pensado que mataba varios pájaros de un tiro. Está relacionada con el tema, es un tema en español, una banda que tenía en mente y ponemos una versión que es algo que me gusta bastante si no joden la canción. Realmente me quedo con ganas de que escuchéis algún bonito tema de La Fuga (recientemente separados) o de Rulo y la contrabanda (el cantante se lo ha montado) pero habrá otra ocasión.

Disqueros y disqueras, cuantas veces habéis cantado esto?



miércoles, 5 de enero de 2011

La Disquería



Mecagüen la zona VIP.
Si yo fuera famoso no estaría en la zona VIP, me uniría a la gente “corriente” más que nada porque me daría vergüenza eso de estar allí, junto a los elegidos, junto a los que figuran en la lista que revisa el cachas de la puerta, todos juntitos en el escaparate. Claro que me molaría entrar por la cara, acercarme al fortachón y decirle, hola soy MoM estoy invitado. Eso si, nada mas entrar al acontecimiento me voy con la peña a reírme de mi mismo y a hacer el gilipollas que es lo que mejor se me da.
Tendría pasta para tomarme lo que quisiera, para cenar donde quisiera, pero no dejaría de tomarme mi calimocho.
Es como eso de que uno no pueda entrar si va en zapatillas, pero estoy seguro que si eres un famosote, un VIP, entras con las zapatillas llenas de mierda y quien sabe igual te las limpia el dueño del local. Realmente es algo que me trae sin cuidado porque si voy a un garito y el tipo de la puerta me dice: -tu no, no me gusta tu pelo, no me gusta como andas, esfumate.- no me importa lo más mínimo quedarme fuera pues paso de entrar a un tugurio así.

Unos opinan que el dinero hace gilipollas a la gente, pero yo opino que ya eran gilipollas antes de tenerlo, lo que sucede es que ahora se atreven a serlo porque todos les ríen las gracias. La zona VIP tiene la culpa de todo, te hace gilipollas, juntarte con esa chusma tan pija y hacerte de la secta. Tener mucha pasta es genial y te da la posibilidad de conocer, de tener experiencias, el error es olvidarse de las experiencias que no necesitan del dinero.

Hace poco echaban un programa en la tele, con la superpija Carmen Lomana de tutora y una pandilla de profesores correctos, educados, bastante VIP parecían. Los alumnos, una pandilla de chavales bastante ignorantes por no decir una panda de borregos. La finalidad, era transformar inútiles en personas. Yo flipaba, veía como los VIP daban lecciones, como comer, como ser educados, como vestirse. Parecía algo así como si los dioses en el olimpo se apiadaran por momentos de los insignificantes mortales, como si los VIP salieran de su zona especial y se juntaran con la gente. Esa sensación tenía, que se aprovechaban de que eran unos críos ignorantes y se cebaban sabiéndose superiores, se sentían los master del universo. Yo me imaginaba a un tipo que no sabe ni darle una patada a un balón creyéndose Iniesta enseñándole a jugar a fútbol a un niño de 4 años, menudo rival!! .
A mi, la verdad, estos profesores me parecían patéticos tan seguros de que sus valores, de que sus etiquetas y formas de actuar sean las correctas, tan seguros de nada porque estoy seguro que no son nada. Porque los sueltas en el barrio de los chavales y no se comen una mierda. Porque no saben nada de nada, porque todo se lo hacen. Saben de trajes armani, de lo que se lleva. Porque todo eso que llevan alrededor, no es más que una coraza para ocultar que son como todos, que son incluso más vulgares. Se creen que pueden decirle a un chaval como debe vestirse y estar sentado con una pajarita horrible y un peluco tipo medusa tapando la calva incipiente. La otra le dice como comer ostras, como sentarse, le dice que debe ser algo en la vida a una chica madre con 19 que sus amigos llevan bates de béisbol para pegar a la gente, se lo dice enseñándole a comer en la terraza de un hotel de Ibiza, poniéndole la miel en los labios, engañándola, y la pobre se lo cree. Le recrimina que se siente con las piernas muy abiertas pero pasa por alto el temita de sus pacíficos y queridísimos amigos.
Todo esto, todas las enseñanzas, en plan príncipes herederos que están aprendiendo a ser Rey, pero sabiendo que son sapos que no dejaran de serlo. De la vida no les enseñan nada, sólo les hablan de cosas superficiales, de etiquetas, de aparentar, le enseñan a ser VIP, no a ser personas.

Tema
Le tenía ganas a esta negra. Lisa Kekaula ha visitado recientemente Zaragoza con su banda Bellrays. Tocaron en una sala pequeña, un día cualquiera, llegan y nos regalan un huracán de rock and roll. Ese es el espíritu del rock, un local, una banda que te canta directo a la cara, la música suena a local de ensayo, suena a garaje y las guitarras te electrifican, la batería contundente te derrota poderosa, el bajo te hace bailar con estilo y la voz se hace tu voz. Te olvidas de las etiquetas, te olvidas de lo correcto y gritas en un momento dado: Mecaguen la zona vip.

martes, 16 de noviembre de 2010

La disquería


En la última disquería toqué un tema de pasada y una discusión amigable con mi colega “Rafica” en los comentarios hace necesario que explique mi visión y mi forma de entender la música. Por descontado que no es la única forma valida, es la mía, y que respeto los gustos y maneras de todos así que no es enfadéis si meto caña a estilos o artistas que os gusten.

Me gusta la música, me gusta acompañar los momentos con música, creo que la música hace especial los momentos y esos momentos agrandan la canción. Por eso es tan importante que lo que esté sonando me diga algo, me haga sentir, emocionarme, me haga vibrar. Es importante que se convierta en algo más de esa vivencia, que sea distinta por ese toque mágico y sonoro, como una banda sonora de una película, en este caso de mi vida. Me viene al pelo esto de las bandas sonoras. Por ejemplo me encanta el cine que hace Tarantino, su forma de tratar los diálogos, su imaginación al estilo de los comic que tanto he leído, sus personajes disparatados, los mundos underground de sus películas, la imagen y forma de vestir de sus personajes, los guiños constantes al Rock and roll etc etc etc. A todo esto le pone la guinda con la música que mete, aunque podría ser otra?


Yo quiero que mi banda sonora haga especial mis momentos, no quiero besar a mi chica escuchando los 40 principales. No quiero estar charlando con los colegas, contando batallitas o inventando e imaginando mil chorradas escuchando al nuevo producto de moda. No quiero bailar y brincar como un loco si no me dice nada lo que escucho. No me van a imponer la banda sonora de mi vida aunque tenga que llevarme la música a cuestas a todas partes.

Como os digo, es mi forma de verlo. No todo el mundo le da la misma importancia a la música o de la forma que yo se la doy y por eso busca otras cosas en ella tan validas y entendibles como las mías.

Aquí viene la parte en la que doy candela, igual me pongo radical o insoportable pero que le voy a hacer.

En principio no aguanto la música electrónica, fría, artificial, monótona, como un robot que no puede mostrar sentimientos y aun así te dice te quiero. Aunque excepciones hay cuando a mi parecer hacen algo más, su sonido, su apuesta es hacer música, canciones de verdad y no juntar efectos para que flipen los feligreses.

Yo creo que ya vale de juzgar a un artista por su comportamiento en vez de por su obra y más aun cuando desconocemos la verdadera forma de ser, de pensar, de ese artista. Me cansa eso ya y más aun cuando la mayoría de las personas que me lo dicen prefieren mierda imperante en las radios de este país y al día siguiente se transforman y alucinan con The Killers o Muse.

No quiero entrar a un bar y contemplar a la peña coreando “vienen los gorilas uh uh” o “Es una experiencia religiosa”y algo mucho peor, que luego pinchen a Nirvana o Extremoduro…me corroeeeeee.

Prohibido escuchar música del chumba, chumba con las ventanillas bajadas, lo mismo para Camela, ya tienen el organillo y sólo les falta la cabra.

Acabemos con Bisbal, Civera, Bustamante y clones varios. Con uno valdría, el patrón está hecho y salen como setas. Todos cantan lo mismo, debe haber un escritor para todos y debe estar forrado el tío. Prefiero a Jesulín o Tamara del no cambié, son lo mismo sólo que no cantan bien y al menos tiene una parte freak que me divierte.

Deberían abolir la canción del verano, cosas como te huelen los pies de Emilio Aragón.

No puedo más con los grupitos de 5, si son tías buenas al menos lo paso pero 5 guapitos que bailan la misma coreografía vestiditos de Ibicencos y cantando pijadas…me da vergüenza ajena.

Queremos rock en la radio, en la televisión, queremos bandas que defienden su música. Basta ya de Operación Triunfo, una academia en la que eliminan el talento, la originalidad y la creatividad, el ser uno mismo, para crear “artistas” que deben cantar, vestir, peinarse, ¿bailar?(si, parece que es obligatorio hacer coreografías pijas) de forma que salgan al mercado para vender cien mil copias para la discográfica que da el primer premio. Chaval, tu premio es que te sacamos un disco a la calle por el que nos estamos asegurando miles de ventas, para quien es el premio?

Reivindico otro tipo de artistas. Que defienden su forma de ver la música y lo demuestran. Reivindico la belleza de las canciones, de sus letras, contra los productos para vender, contra las mismas canciones y las mismas letras, que siempre dicen lo mismo y de la misma forma.

De todas formas debo retirar todo lo dicho. Son necesarios estos productos desechables para que las discográficas con las espaldas cubiertas se arriesguen, apuesten por artistas de verdad de vez en cuando. Así son las cosas, el mercado manda.

Tema

Tengo que repetir de nuevo. Me es imposible aguantar sin pinchar este tema, más bien esta actuación mítica que presencié en directo frente a mi televisor hace unos añicos.

Os cuento la historia. Actúa Nirvana y la banda tiene pensado tocar el tema Rape Me. En el, Kurt toca el tema de la violación y como suele suceder hay muchas interpretaciones y hubo cierta polémica con esta canción, aunque el mismo explicó que era una canción anti violación, que habla de un violador que va a la cárcel y allí es violado…

Aparece la censura y la MTV no quiere que toquen el tema. A los chicos de Nirvana eso no les gusta un pelo, imaginaros la situación: llamadas de manager, de discográficas, los de la MTV y ellos presionados por todos lados. Salen al escenario y la ostia!! Empiezan los acordes de Rape Me!!,os imagináis a los de la MTV y demás? Entonces paran y tocan Lithium que tampoco era el tema deseado que claro está era Smells Like Teen Spirit. Fijaros en Krist Novoselic llevándose la mano a la sien como un soldado que obedece, jajaja que crack.

Luego la actuación fue la caña, con un final protesta que ha pasado a la historia, con Dave groll chillando a Axl Rose con el que habían tenido sus mas y sus menos unos minutos antes, con el bajista Krist Novoselic sangrando por no coger el bajo que venía por los aires lanzado por el mismo en medio del caos. Fijaros como vuela la peña desde el escenario, especialmente el primer pirado. Después siguieron con las protestas y su actitud anti industria mandando un Michael Jackson de pega a recoger uno de sus premios.

Yo, flipé ese día con la actuación, flipé con el final que no os cuento a los que no lo hayáis visto para no robaros esa cara de alucinado que puse yo. Temazo, temazo otra vez y hoy además con un momento para la historia del Rock.